Comenzar un nuevo curso es volver al mismo lugar (septiembre) y ponerse en la casilla de salida. Muchas veces nos creemos que por haber pasado por un sitio ya lo conocemos y es posiblemente esa actitud la que nos impida aprender y poder percibir de otra manera lo que vivimos y lo que nos ocurre.
Frente a una posición lineal donde lo aprendido ya no hay que tocarlo, proponemos una forma de pensar en movimiento que nos ayude a re-pensarnos y re-visar la experiencia. Desde preparar clases a ocupar otra vez el aula (o como yo, volviendo a abrir el blog un curso más) nos podemos situar en posiciones en las que podemos no exponernos, guardarnos, protegernos ante lo que viene de nuevo o abrir campo y enfrentar una situación que resulta desconocida, donde lo imprevisible es una condición necesaria para aprender y cambiar.
Esto es transferible a diversas actuaciones educativas: desde el pensar la actividad orientadora o la ubicación en un centro educativo como algo sabido y controlado a retomar la enseñanza de una asignatura sin volver a abrir el libro porque nos la “sabemos”. Para los chicos y chicas la cuestión está en hacer un curso más o decidirse a ajustar rumbos y definir objetivos: enfrentar los nuevos retos escolares de 3º de eso; conseguir desenvolverse de un modo distinto, más franco y fluido, con los otros chicos y chicas;
Pensando que un nuevo curso es otra vez exponerse a nuevas oportunidades para aprender, colocamos algunos viejos materiales para tutores. Uno sobre técnicas de estudio que pretende recoger los enunciados generales de una forma dialéctica de pensar el aprendizaje escolar remitiendo a ciertas prácticas, hábitos y actitudes que pueden ser beneficiosos para trabajar los contenidos académicos. Acordamos junto a los tutores de 3º y 4º que se podía organizar un módulo de trabajo con 3 sesiones: la primera desarrollando los contenidos del díptico con los alumnos, deteniéndonos en cada grupo en las cuestiones que consideremos más importantes o en aquellas dificultades que el alumnado del grupo muestre de forma más significativa. Una segunda sesión incluiría la aplicación de un cuestionario (incluido en el material) y trabajar sobre la organización de tiempos y materias partiendo del horario establecido para cada grupo-clase. La tercera sesión se dedicaría a trabajar sobre las respuestas del alumnado al cuestionario que se hizo en clase la semana anterior, atendiendo a las dificultades más relevantes que presenten los chicos y chicas.
El otro es un material sobre la ESO destinado a facilitar la comprensión de sus fines y su organización. Se trata de un documento breve que pretende recoger los principios y los criterios que sostienen la educación secundaria como parte de la Educación Básica.
Esperamos que sea un año provechoso para todos y que también este nuevo curso podamos aprender mientras hacemos camino. Seguimos.
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